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jueves, 9 de septiembre de 2010

Exigen Vecinos de Santa Gertrudis se respeten indicaciones del INAH

Adriana López Martínez
Orizaba, Ver.- Por enésima ocasión vecinos de la Iglesia de Santa Gertrudis, se opusieron a la demolición total del curato del templo, por lo que exigieron a la Diócesis de Orizaba que se respeten las indicaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), toda vez que en el plan de trabajo indica cómo llevar a cabo la remodelación del lugar.

En voz de Luis Alejandro Reyes Trigos, representante de los vecinos que defienden de alguna manera la reconstrucción del templo, ya que dijo que hace una semana, el INAH giró la autorización para la ejecución de trabajos urgentes que permitan la re-nivelación del terreno con el monumento histórico, conocido como la Iglesia de Santa Gertrudis, el cual se vio afectado por la demolición de su curato.

“Los vecinos seguimos firmes en nuestra postura de que queremos que se vuelva a reconstruir el Curato, de hecho sabemos que ese va a ser el dictamen del INAH pues así ya nos lo han hecho saber”, aseguró Luis Alejandro Reyes Trigos.

Y es que además del derrumbamiento de la casa cural, personal del ayuntamiento de Orizaba enclavó un tubo de drenaje pluvial en la parte adyacente de la estructura de la iglesia de Santa Gertrudis, situación que generó serios deterioros que ponen en riesgo el edificio.

Recordó que en la notificación girada por el INAH a la Diócesis de Orizaba, se establece que las actividades de remodelación autorizadas, deberán llevarse a cabo, protegiendo en cualquier momento al monumento de escurrimientos y la caída de agua a la tubería de PVC, hacia el registro que aun no se concluye, de tal manera que se eviten socavaciones a los cimientos de la iglesia.

“Las indicaciones del INAH son precisas y marcan seis puntos: re nivelar el terreno para que se cubra la corona del cimiento afectado del monumento; eliminar la conexión del edificio nuevo con la tubería de PVC de las bajadas de agua hacia el templo; verificar el soporte del terreno bajo la cimentación, para su re mamposteo o la posible inyección (dependiendo su estado), pudieron llegar a colocar una malla y el concreto para plantilla, bajo el cimiento; construir y terminar los registros que están sin hacer; verificar la colocación del tubo para aguas pluviales, así como el relleno de la cepa y su compactación, además de la liberación de los aplanados que están sobre las fisuras ubicadas sobre el muro donde se realizó la cepa y la demolición de los muros, para su inyección dependiendo del estado al liberar el aplanado”.

Finalmente, Reyes Trigos señalo que a pesar de estas observaciones giradas por la arqueóloga Patricia Castillo Peña, delegada del Centro INAH Veracruz, a la Diócesis de Orizaba, el personal del ayuntamiento trataron de reiniciar labores, una vez que arrancaron los sellos de clausurada de la obra por el INAH, incurriendo de esta manera en la primera violación.