INFORMAVER.- A inicios de año, cuando se llevó a cabo el encuentro del cuerpo diplomático acreditado en el extranjero en el DF, el Embajador en Washington, Arturo Sarukhán, se quejó amargamente de que no tenía elementos (o cara) para reclamar a los Estados Unidos su trato a los trabajadores migratorios mexicanos si aquí no avanzábamos en una nueva relación con este fenómeno, que pasaba por el replanteamiento legal del asunto…pues bien, al menos en el término formal se dio un paso importante, pues el Senado de la República aprobó una nueva Ley de Migración y de inmediato fue turnada a la Cámara de Diputados para su revisión…con la presencia como testigo de honor del padre Alejandro Solalinde, impulsor del albergue “Hermanos del Camino”, se aseguró que esta ley busca proteger, en esencia, los derechos humanos de los migrantes…ojalá así sea, porque no debemos olvidar que este acuerdo se logró en virtud de que hubo una gran presión de las ONGs y líderes de opinión, por los secuestros masivos de trabajadores migratorios que se dieron en el último año por parte del crimen organizado