Los manifestantes señalan y afirman que quien señala a su dirigente, no es como se afirma en autos, que sea elemento de seguridad, sino todo lo contrario, es una persona dedicada a la venta de tamales.
Se presume que la parte contraria la familia Rodríguez Vivas, quien se dice dueña del predio, esta utilizando a esta persona para señalar directamente a quien de forma esporádica visitaba el predio invadido.
Por tal motivo confían que una vez desahogadas las pruebas a favor del indiciado, debe obtener su libertad, tomando en cuenta que nada de lo afirmado en la indagatoria es verdad.